Esta Navidad sí, voy a disfrutarla plenamente. ¿Quieres saber cómo?

Este es el primero de cuatro posts que pretenden ayudarte a vivir una Navidad con más felicidad y plenitud. ¿Y qué voy a explicarte en este primer post ? Pues voy a proporcionarte un primer consejo relacionado con que puedas vivir este mes de Diciembre de una forma calmada, tener herramientas para manejar todas esas situaciones estresantes que nos brinda este mes y la Navidad.

Sí, ya lo sé, es un mes complicado con compras, comidas, mucho gasto… es fácil sentir que la situación te sobrepasa… Pero ten en cuenta una cosa importantísima, según explican Filippa y Jimmy Tjärnlund, expertos en meditación: Tú tienes el poder de crear tus experiencias, sí, sí, porque la energía que envías hacia fuera en forma de pensamientos, palabras y sentimientos, crea tus experiencias, es lo que se llama la “Ley de la Atracción”, lo que envías fuera, regresa a ti. Así que tú eres la responsable de la calidad de tu vida, lo que significa que, si quieres vivir un mes de Diciembre plena y feliz, en lugar de estar estresada y malhumorada, apunta hacia ti, todo empieza en ti, auto-responsabilízate. Deja de echar las culpas a los demás de todo y céntrate en qué puedes hacer tú.

Siguiendo con ese objetivo de poder vivir el mes de Diciembre calmada, sin sentir que el estrés se apodera de ti, ¿qué te parece si te propones comenzar una práctica espiritual? Aunque te parezca increíble, justo cuando más estresante es la situación, más necesitamos poder llevar a cabo una práctica espiritual, es cuando más beneficio obtendrás de ella. Ah, te estarás preguntando a qué me refiero con una práctica espiritual… A grandes rasgos, la espiritualidad puede referirse a la manera en la que buscas, descubres y expresas el significado y el propósito de nuestras vidas. Pero también te diré que en mis sesiones de Health Coaching abordo este tema con mis clientes y me doy cuenta de que es un concepto muy ambiguo… La bio-individualidad (que me habéis oído hablar de ella en más de una ocasión) volvería a tener sentido a la hora de definir qué es la espiritualidad o cómo se practica la espiritualidad: Para unos la espiritualidad puede ser cómo nos interconectamos con el Universo, la Naturaleza, las personas… Para otros quizás es la introspección que llevamos a cabo para responder a preguntas del tipo “¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es mi propósito?” Y es que además, la espiritualidad y su práctica es algo que evoluciona y cambia a lo largo de la vida. 

Pero hay algo que sí está claro, independientemente de cómo definas la espiritualidad, tener una práctica espiritual tiene beneficios para tu salud y tu felicidad. 

Una práctica espiritual puede ayudarnos a tener una perspectiva más amplia en nuestra vida, y además, tener un sentido del propósito y la confianza de que somos parte de algo más grande que nuestros seres individuales, nos da más posibilidades de vivir una vida más feliz y más plena.

Así que, tanto si no tienes una práctica espiritual, como si quieres ajustar la que tienes, qué mejor momento para hacerlo que AHORA, que ya tenemos la Navidad a la vuelta de la esquina y, para la gran mayoría de personas, estas fiestas y todo lo que conlleva (compras, comidas, gastar…) es igual a ESTRÉS. Cuanto más estresada y más sobrepasada te sientas, más necesitas una práctica espiritual, no te quepa duda.

A continuación comparto contigo algunas ideas que pueden ayudarte a instaurar o a mejorar tu práctica espiritual:

  • Sal del modo hacer, hacer, hacer y dedica unos minutos cada día a estar contigo mismo sin hacer NADA.
  • Respira conscientemente. Respirar es lo primero que hacemos al nacer y lo último que hacemos al morir, así que imagínate lo importante que es este simple acto. El día a día y su frenético ritmo nos hace respirar de una manera superficial, deja de hacer lo que estés haciendo y respira conscientemente unos minutos… verás qué calma mental y cómo tu actitud cambia. La respiración lo cambia todo…
  • Muévete: El ejercicio físico es genial para conectar cuerpo, mente y espíritu. Mucha   gente sale a correr para tener calma mental, otras personas practican yoga, tai chi… Explora y encuentra lo que mejor se adapte a ti.
  • Establece un propósito o una intención para el día: En mis clases de yoga siempre pido a los asistentes que, al inicio de la práctica, establezcan el propósito para esa práctica o bien que piensen en alguien a quien quieran dirigir la energía creada en la sesión, y les explico que tener un propósito les permite practicar con más conexión al momento presente. Pues para tu día a día, también te sugiero que comiences la jornada estableciendo tu intención. Quizás tu propósito sea: “Hoy voy a dejar por escrito los objetivos que consiga al final del día”. Seguro que esto te va a permitir estar más atenta a los pequeños o grandes logros que vayas consiguiendo ese día y seguro que esto te genera alguna sonrisa y mejor humor.
  • Únete a algún grupo de meditación. La sensación de tener un propósito y pertenecer a algo nos aporta motivación y felicidad.
  • Prueba los “baños de bosque”: Está demostrado científicamente que la reconexión consciente con la naturaleza tiene beneficios para la salud. Así que sal y abraza árboles, realiza una meditación caminada por el bosque (si es descalzo mejor, pero quizás esto mejor en verano), huele las hojas, flores, escucha los sonidos de la vida animal, respira profundamente el aire fresco… 

Como ves, hay muchas maneras diferentes de fomentar una práctica espiritual en tu día a día. Dedica un poco de tu tiempo a observar qué es la espiritualidad para ti y de qué manera puedes crear tu propia práctica espiritual, aquella que se alinee contigo. Estoy deseando saber qué opción te ha gustado más y cuáles son sus efectos en ti. Feliz práctica.

Mónica

2 Comments
  • Nuria
    Posted at 20:57h, 13 diciembre Responder

    Poco a poco voy aprendiendo a tu lado y eso se nota en mi salud.. Gracias my Blondy Coach!!!!

    • admin
      Posted at 08:53h, 14 diciembre Responder

      My Blondy Coach 😂😂 Gracias a ti!!😘

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